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Cada mujer privada de libertad es un hogar a la deriva

 

Damos la bienvenida a nuestro sitio web a tod@s quienes tienen sensibilidad hacia las mujeres encarceladas, su dolor, sus necesidades, la importancia social de su rehabilitación, y la conveniencia, para ellas y para el país, de su reinserción a sus familias y al trabajo. La cárcel no es un escenario para la farándula. Es un lugar donde muchas mujeres pagan la deuda social por delitos; es también el lugar donde las mujeres sufren el abandono de sus familias y de sus hijos. El Centro Penitenciario Femenino alberga mujeres que son también producto de la falta de educación y de oportunidades, y que requieren y desean una oportunidad.

Aquí podrán conocer las actividades de la Corporación, sus motivaciones, el camino recorrido y sus proyectos. También podrán acceder a estudios, puntos de vista y testimonios. Esperamos motivarlos a integrarse a esta cruzada, de la manera que les sea más propia.

 

Carta de María Elena Riesco, Presidenta de la Corporación Abriendo Puertas, al diario El Mercurio

Posted by Administrator (admin) on 11.10.2011
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SR. DIRECTOR
 
Respecto de la díada “reincidencia-rehabilitación”  que comenta en su carta de hoy, el padre Nicolás Vial, y que fue planteada por el Consejo Consultivo de Paz Ciudadana en su jornada sobre delincuencia y crisis carcelaria, nos parece fundamental agregar que la reflexión sobre el tema debe incorporar la variante de género, a fin de distinguir la situación carcelaria femenina de la masculina y, en consecuencia, la rehabilitación y reincidencia de las mujeres.
 
La gran mayoría de las reclusas está por delitos vinculados a la droga: robo para consumir o tráfico.  Muchas veces su vulnerabilidad es aprovechada por las grandes redes, siendo también las primeras que “caen”.  El micro-tráfico, por otra parte, es una “actividad” que les permite mantenerse dentro del  hogar.   
 
La prisión masculina no es lo mismo que la femenina. Los roles  que cumplen hombre y mujer en la sociedad chilena  implican, respecto de la familia, que ante la ausencia de la figura maternal, ésta quede desatendida en sus necesidades afectivas y cotidianas.  Respecto de la mujer misma, por lo general trae consigo el abandono de sus parejas,  mayor sanción social y familiar, y mayor dificultad para reinsertarse en un mundo laboral más restringido para la mujer.
 
La Corporación Abriendo Puertas trabaja hace l2 años en el Centro Penitenciario Femenino, donde viven 2200 mujeres. Nuestra experiencia como ONG que acompaña y capacita, nos ha mostrado que no basta con apoyarlas afectivamente y prepararlas en oficios si al momento de su salida no tienen oportunidades reales de trabajo y no se realiza un trabajo sico-social que les permita  asumir su libertad positivamente para ellas y sus familias.  También constatamos a diario el deterioro emocional, sicológico y social que va produciéndose en las mujeres ante su situación de abandono, soledad e impotencia. Así, la reinserción es imposible.
 
En consecuencia, apoyamos la proposición del padre Vial en el sentido que el Estado debe apoyar a los privados que trabajan solidariamente en las cárceles, especialmente considerando que es difícil obtener apoyo del público que, por lo general y por las campañas políticas y publicitarias, cree que la delincuencia se combate invisibilizando y encarcelando a los infractores de ley. Mala noticia para ellos: al menos las mujeres, salen en su mayoría en plazos cortos.  En consecuencia hay que cambiar el paradigma: plantearse penas alternativas para la mujer, como se hace en otros países, de manera que no se contaminen más hogares con la delincuencia,  y apoyar a las ONG que colaboran  en esta dolorosa pero importante labor social

María Elena Riesco
Rut  5631652-3
Presidenta 
CORPORACIÓN ABRIENDO PUERTAS

Last changed: 01.12.2011 at 13:06:57

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